El TDAH no existe

Somos Nuestra Memoria: Boris González Ceja

La psicología española fue directo al grano, y sin hipocrecía (como debe de ser en
nuestro caso como profesionales de la salud mental) indicando que el Trastorno
por Deficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no existe, y fueron un poco más
allá los psicólogos de la crítica contemporánea, indicando que la medicación en
esos casos no es un tratamiento sino un dopaje.

Y acuerdo con ellos en lo general, pero con algunas precisiones, sobre todo por la
charlataneria de un supuesto diagnóstico y tratamiento innovador para tratar el
Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad que se pone de moda, con los
abusos económicos en salud por todos conocidos.

El TDAH es un constructo, una
idea teorica, o también un conjunto de distintos síntomas generados por otras
causas que requieren atención, por lo que no podemos despreciar de entrada un
diagnóstico de TDAH, pero clínicamente es importante darle una atención
adecuada, evaluar a la persona y escuchar su motivo de consulta, valorando otros
elementos que hacen al padecimiento mental, no sólo sus diagnósticos de bolsillo.

Marino Pérez, catedrático de Psicopatología y Técnicas de Intervención en la
Universidad de Oviedo, siguiendo la tradición de las mejores escuelas
psiquiátricas, psicológicas y clínicas argentinas, indica que lo que sí existe es la
patologización de problemas normales de la infancia, algo de lo que he hablado en
otras entregas, sobre todo por los abusos para vender medicinas y espejitos.

Hablar de estos trastornos permite a la población entender que la psicología es un
fenómeno complejo de manera general y requiere atención de manera particular,
considerando diversas enfermedades raras del campo de la psicología como el
Síndrome de Otelo, que se caracteriza por la presencia de celos patológicos, o
como el Síndrome de Cotard, que es un trastorno psiquiátrico poco común que se
caracteriza por la negación de la existencia de algunas partes del cuerpo.

Los distintos problemas psicológicos tienen una naturaleza diferenciada y
requieren ser evaluados en conjunto con un profesional de la psicología que tenga
formación clínica, donde el 98 % de nuestros casos mejoran de manera concreta y
bien definida.
Nuestra posición en la Asociación Mexicana de Psicología y Desarrollo
Comunitario, considerando la experiencia que hemos adquirido atendiendo a las
personas en México y Estados Unidos, aunada a la expresada con la Asociación
Mexicana de Psiquiatría Infantil es la siguiente:

  1. El diagnóstico del TDAH es de tipo clínico, es decir, evaluando el proceso
    para identificar una enfermedad, afección o lesión a partir de los signos y
    síntomas, la historia clínica y el examen del paciente, considerando la
    información proporcionada por los familiares del paciente, bajo la
    supervisión de un psicólogo.
  2. Existen escalas y pruebas psicométricas que complementan el diagnóstico
    de TDAH y no sustituye la valoración clínica. Todos los psicólogos tienen la
    obligación de realizar una evaluación para no partir de suposiciones.
  3. Ningún estudio de laboratorio o gabinete como electroencefalograma,
    mapeo cerebral o resonancia magnética establece el diagnóstico de TDAH,
    su uso se limita a casos donde sea necesario descartar condiciones
    médicas no psiquiátricas. Es importante hacer notar los abusos de los
    médicos en el campo de la psicología, donde sus decisiones políticas
    generan daños a la salud por su ignorancia y sus ilegalidades.
  4. El tratamiento del TDAH debe abordarse de manera multidisciplinaria,
    individualizando cada caso y debe ser integral, considerando los avances
    más desarrollados de la psicología científica en su teoría y su práctica.
  5. De acuerdo con la medicina basada en evidencia, las intervenciones
    terapéuticas psicológicas, educativas y en algunos casos farmacológicas,
    en conjunto tienen la mayor porcentaje de resultados favorables en el
    TDAH.
  6. Las distintas intervenciones deben de pasar por un acuerdo científico, con
    la anuencia de los padres y haber sido aceptadas por la ciencia psicológica,
    donde las asociaciones de psicólogos realizamos análisis pormenorizados
    con las distintas poblaciones con las que trabajamos.
    Causas y azares…
     La Secretaria de Educación no está haciendo su trabajo en temas de
    Educación Integral en Sexualidad ni prevención del suicidio, por lo que
    podemos decir que la simulación sigue su cauce.
     El nuevo gabinete del gobierno federal es desangelado y más de lo mismo,
    por lo que podemos esperar los mismos resultados de los últimos 6 años,
    esperando que no empeore la salud mental de las y los mexicanos.
     La basificación del personal eventual de la Secretaría de Salud sigue en la
    incertidumbre, propiciando un daño en la calidad de los servicios de salud
    que van a quedar en la historia como un fracazo en esa política pública.
    Hasta la próxima, que estoy solo y no hay nadie en el espejo.
    Conoce más en: https://linktr.ee/psicologiaparati

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