Centralnd/ Redacción
*Coincidieron en la importancia de la academia: “Si nos enfocamos en la calidad de la educación, podemos incidir en otros retos de alto impacto y reducir nuestra huella ecológica”: Panelistas.

Este miércoles, en la Pinacoteca Universitaria, se realizó el panel de investigadoras
sobre retos globales para la innovación y el emprendimiento, con el que concluyeron las
actividades el Foro i+EUcol 202 que organizan la Dirección General de Innovación y
Cultura Emprendedora y las coordinaciones generales de Investigación, Docencia y
Extensión de la Universidad de Colima.
En el panel participaron Zaret Gaytán Gómez y Karina Orozco Rocha,
investigadoras de la Facultad de Economía; Janeth Aurelia Alcalá Rodríguez, directora de
la Facultad de Ingeniería Electromecánica y Rocío Moreno Meza, directora de la Facultad
de Contabilidad y Administración Tecomán. Xóchitl Trujillo, coordinadora general de
Investigación, moderó las intervenciones.
Para Gaytán Gómez, el reto mayor en el que se tiene que innovar en la actualidad es
el calentamiento global: “Tenemos que ayudar al planeta a que disminuya el calentamiento
global; debemos dejar de producir como lo hacemos porque acabamos con los recursos,
para ello debemos aplicar lo que llamamos desarrollo sustentable, que no es otra cosa que
cuidar lo que tenemos”.
Para lograrlo lo anterior, mencionó que desde el área de la Economía y otras
ciencias, se propone el uso de una economía circular: “Debemos pensar cómo generar
nuevos emprendimientos y desarrollar innovaciones que nos permitan circular los
productos para que no lleguen al vertedero, a ríos, mares y bosques; debemos buscar la
manera de cambiar el modelo económico de producir, usar y tirar por el de producir,
reducir, reusar y reciclar, y debemos dejar de pensar en innovar para reducir costos y pensar
en innovar para reducir recursos”.
En su turno, Alcalá Rodríguez, de Ingeniería Electromecánica, dijo que en México
es necesario generar una cultura de innovación; “lo que implica fomentar mentalidades
emprendedoras desde edades tempranas, por lo que debemos buscar la colaboración entre
instituciones, academias y empresas para desarrollarlas”. Otro reto, continuó, “tiene que ver
con el acceso al financiamiento adecuado para realizar los desarrollos que se plantean”.
Además, dijo que debe existir un marco regulatorio favorable: “Es necesario
impulsar y contar con políticas y regulaciones que fomenten la creación y el crecimiento de
empresas innovadoras”. De igual forma, señaló que se debe generar un mayor lazo entre
academia, industria y centros de investigación para hacer que la transferencia de
conocimiento suceda, que se materialicen ideas y que la comercialización de tecnologías se
desarrolle.
Orozco Rocha, de Economía, mencionó que en México la sobrevivencia de los
emprendimientos es baja: “Casi el 75 por ciento de éstos fracasan”, enfatizó. Otro reto de
emprendimiento e innovación es el de ser un elemento clave para el desarrollo económico
de la localidad, región y país donde surja, ya que así se crean nuevos productos y formas de
mejorar estos bienes y servicios, lo que ofrece soluciones a determinados problemas que
existen en el entorno donde se desarrollan.
“El emprendimiento es un desafío, porque rompe con algo que tradicionalmente se
realiza; pensar en una sociedad organizada es el panorama ideal para hacer frente a las
barreras y retos”, dijo. En este sentido, comentó que tener claro cuáles son los retos
globales es un excelente punto de partida: “Esto nos marca la pauta de hacia dónde tenemos
que dirigir los esfuerzos y recursos, de tal manera que podamos lograr la sobrevivencia y
éxito de cada emprendimiento con innovación”.
Moreno Meza, de Contabilidad y Administración Tecomán, mencionó que el mayor
reto no es hacer empresas, ya que éstas surgen de una necesidad: “Las necesidades deben
orientarse para que, al tratar de hacer esos emprendimientos o innovaciones, no afectemos
el medio ambiente; deben crearse empresas, sí, para generar ingresos de manera
sustentable”.
Por último, las panelistas coincidieron en que la participación e involucramiento de
la academia es importante para generar este cambio, esto a través de una educación de
calidad, integral y con abordajes transversales desde temprana edad y que perduren a lo
largo de la vida: “Si nos enfocamos en la calidad de la educación, podemos incidir en otros
retos de alto impacto y reducir nuestra huella ecológica”, concluyeron.
